Blog de Carlos Oliva

La llegada del libro electrónico


Hace años, con la aparición del libro electrónico, fueron muchas las teorías que aseguraban la desaparición del libro de papel de manera casi alarmante. Lo cual no sucedió así  y tampoco hay indicios de que esto pueda suceder en un futuro cercano.  Bien es cierto que un libro electrónico es mucho más práctico y permite tener una gran cantidad de libros en un solo dispositivo, evitando el estar cargando con una docena de libros.  Aún hay fieles y leales al papel que se niegan en rotundo en hacerse con un libro electrónico. Al igual que hay lectores tan “tecnológicos” y prácticos, que desde que se compraron su e-book, ni se les pasa por la cabeza la remota idea de volver a comprar un libro en papel.

En los años 90 del siglo XX aparecieron los primeros soportes electrónicos para la lectura de libros y hasta la fecha se ha expandido el mercado y se han multiplicado y compactado los aparatos electrónicos, dejando de lado a los ordenadores y popularizando los dispositivos portátiles, como tabletas electrónicas, Smartphones, etc.

Los primeros lectores electrónicos suscitan cierto entusiasmo, aunque pocas personas lleguen a comprarlos, debido a su precio prohibitivo y a que no hay mucho para escoger en el catálogo de libros digitales. Las primeras tabletas de lectura se conciben 1999, fue llamado  Rocket eBook. Con pantalla en blanco y negro y memoria interna de 16 MB en su versión más avanzada. El precio se situaba en menos de 250 dólares de la época.

Tres años después salía al mercado el Softbook. Este modelo tenía precios que iban de los 300 a los 600 dólares, con una suscripción de 20 dólares al mes para tener contenidos, los cuales se descargaban por la línea telefónica.

La incorporación de la tinta electrónica (eink) a las pantallas de los lectores electrónicos, en 2002, mejoró mucho la lectura de los ebooks. Evitaba la necesidad de iluminación posterior para una mejor visualización, el consumo de energía se hacía mínimo y la duración de la batería mayor, lo que permitía hacer dispositivos finos y de poco peso.

De nuevo Amazon impulsó el ereader al ofrecer al mercado, en 2007, su lector Kindle, con más prestaciones a menor precio lo que provocó un incremento de las ventas de estos dispositivos y la lectura de ebooks. El Kindle contaba con teclado, conexión wifi, memoria de 256 Mb, capacidad para 200 libros, audífonos para escuchar audiolibros, pantalla de papel electrónico y acceso a Internet.

La persona que lee un libro electrónico es la misma que utiliza un ordenador para leer y escribir documentos digitales y para recibir información audiovisual a través de Internet; también se comunica a través de un smartphone. Si bien se conoce que en cada lugar y ocasión se utiliza un aparato más que otro, la tendencia de los últimos años es la de ofrecer todas las prestaciones en un único dispositivo que ofrezca movilidad y autonomía junto a amplias prestaciones.

La corta historia del ebook camina de la mano de la evolución tecnológica de los dispositivos de escritura y lectura digital así como de la edición y comercialización del libro electrónico en la Red. Igualmente, de los progresos para lograr una lectura y escritura que sea hipermedia de manera general y del devenir de las compañías multinacionales que se ocupan de todo el ciclo del libro.

Marie Lebert: “Introducción”, “Amazon” y “Podemos leer en varios aparatos electrónicos”, en: Una corta historia del ebook, Universidad de Toronto, 2009.



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